sexta-feira, 29 de agosto de 2014

Adriana Zapparoli


entonces calla otra perra. y leo las costuras y plisados de un murmullo de cuerpos mutilados con el puño, con espátula, donde sale la serpiente... por toda esta charla embrollada, por todas las mentes alienadas, el humo es el que escarba al soplo de la serpient, los musgos y las flores acuáticas ... y debajo de los huesos su mirada y la dureza húmeda de la distancia ... porque el amor tiene ojos verdes.

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